“Francia ha decidido prohibir
la cría en cautiverio de marsopas, ballenas y delfines, además de aplicar
reglas más estrictas para los animales que viven en parques acuático y
delfinarios de todo el país; una medida que los activistas esperan sea el
comienzo del final de los espectáculos que involucran a los animales.”
Una normativa muy estricta
La ministra francesa de Medio
Ambiente, Segolene Royal, firmó la semana pasada la nueva legislación,
que introduce “controles muy estrictos sobre la reproducción de estas criaturas
marinas”, según reza el comunicado de prensa emitido por dicho ministerio.
Esta medida, muy aplaudida por las asociaciones que bregan por
el cierre de los espacios lúdicos que emplean animales, implicará la aplicación
de regalas más radicales en este tipo de lugares y según el vocero del
ministerio de Medio
Ambiente, evitará entre otras situaciones lamentables, que se droguen
animales en acuarios.
Las
nuevas normas prohíben el cautiverio de todo tipo de ballenas, delfines
y marsopas, excepto las orcas y los delfines nariz de botella que ya se
encuentran en determinados acuarios que cuentan con una autorización explicita
para ello. El contacto directo entre los animales y el público también estará
prohibido.
Otra
de las normativas que regirán respecto a los acuarios será la exigencia de “un
aumento de al menos el 150% de las piscinas, con el fin de evitar el contacto
directo de los animales con los visitantes y con otros especímenes, además
de prohibir la adición de cloro como parte del tratamiento del
agua.
Se ha otorgado un plazo de seis meses para que
los acuarios y delfinarios se adecuen a las nuevas reglas en cuanto a la cría,
el contacto con el púbico, las condiciones de vida de y los cuidados de los animales,
etc. y hasta tres años para ampliar sus piscinas.
A favor y en contra
Los activistas de los derechos de los animales calificaron esta
nueva prohibición como un “avance histórico”. Cinco agrupaciones de conservación, entre
las que se incluyen One Voice y Sea Shepherd, hicieron una declaración conjunta
explicando que: “en términos claros, esto significa el fin de la cría, el
intercambio de animales y los programas de importación.
También comentaron que ante la imposibilidad de adquirir nuevos
ejemplares y de obtenerlos por reproducción dentro de los acuarios, este sería
el primer paso para que desaparezcan
los espectáculos acuáticos y los circos marinos en todo el territorio francés.

