Genio dentro de la cancha y extremadamente polémico fuera de ella,
así es Diego Armando Maradona, uno de los mejores futbolistas de la historia
que siempre ha estado marcado por escándalos de todo tipo desde los
sentimentales hasta el doping.
Diego es ídolo en Argentina y muchos otros países del mundo,
donde recuerdan sus memorables jugadas y goles, los cuales permanecen intactos,
pero su figura también es odiada por muchos que lo critican por su mal ejemplo.
Maradona nació el 30 de octubre de 1960 en el Policlínico
Evita de Lanús. Fue el quinto hijo, y primer varón, del ya fallecido matrimonio
entre Diego Maradona y Dalma Salvadora Franco. Sus hermanos Raúl y Hugo también
fueron futbolistas. Se crio en Villa Fiorito, localidad ubicada en el sur del
Gran Buenos Aires. Tiene ascendencia gallega (española), croata y de pueblos
originarios. Desde los primeros momentos en que jugó a la pelota, se inclinó a
la práctica del fútbol ofensivo y fue criticado por esos años debido al auge
del Catenaccio.
Si bien desarrolló su juego en un potrero de Fiorito
denominado ‘Las Siete Canchitas’, su primer contacto con el mundo del fútbol se
produjo en 1969 cuando realizó la prueba para entrar en las divisiones
inferiores del club Argentinos Juniors.
Este equipo, que llegó a conseguir un invicto de 136
partidos, disputó torneos no sólo en la República Argentina, sino en países
como Perú y Uruguay. El 28 de septiembre de 1971, con sólo diez años, apareció
por primera vez en el diario Clarín. La nota decía que “había un pibe con porte
y clase de ‘crack’, aunque en la nota lo llamaban Maradona”. También comenzó a
ser conocido por los simpatizantes de Argentinos Juniors, ya que durante el
entretiempo de los partidos de la Primera División los entretenía haciendo
malabares con la pelota. Debido a esta habilidad, fue convocado a uno de los
programas de televisión de mayor audiencia, Sábados Circulares.
Además de disputar los partidos con Los Cebollitas, Maradona
jugó, con 12 años, algunos partidos para las divisiones inferiores de
Argentinos. Para que esto sucediera el entrenador debía mentir sobre su edad,
ya que no alcanzaba el mínimo dispuesto por el reglamento, y cuando comenzó a
ser conocido en el ambiente debió inscribirlo con otro nombre.
Su paso por las inferiores fue muy corto ya que días antes de
cumplir los 16 años debutó en el primer equipo de Argentinos Juniors.
